La presión es una buena compañera cuando se desea vencer la postergación, al menos eso creo, pues muchas veces sucede que la presión viene de agentes externos a nosotros y cuando sucede de esta manera es bastante efectiva dado que nos vemos obligados a hacer cosas que de otro modo habríamos dejado para después, y es que una parte del ser humano prefiere dejar tareas pendientes con el fin de hacer otras más agradables, desde su punto de vista, pero olvida que las cosas que requieren mayor sacrificio finalmente son más valoradas, Dios, como se me olvida a mi también, pero esta bien apaciguar ciertas cosas para después, no me refiero a que dejemos todo para el final cuando la presión sea mas fuerte, sino que podemos postergar cosas pequeñas en base a una remuneración esperada, esas son las cosas que podemos posponer.
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